Kamakura, la ciudad de los templos

Kamakura (鎌倉市) es una ciudad situada en la prefectura de Kanagawa, a unos 60km al suroeste de Tokio, la capital japonesa. Kamakura es famosa por la estatua del Gran Buda de Kamakura, o Daibutsu, aunque está repleta de templos, santuarios y otros sitios de interés. Lo ideal es dedicarle a Kamakura por lo menos un día completo, aunque podrías quedarte dos sin problema, para poder disfrutar de todo lo que ofrece esta ciudad. Si además de ver los templos quieres hacer senderismo o deportes acuáticos en la costa, probablemente tendrías que disponer de un tercer día en Kamakura, aunque estos últimos puedes disfrutarlos también en Enoshima.

Kamakura está rodeada por montañas en tres de sus fronteras, y por costa (la bahía de Sagami) en la cuarta. Entre 1185 y 1333 Japón fue gobernado desde Kamakura, una de las ciudades más importantes del budismo en Japón. Durante este tiempo el sh­ōgun Minamoto diseñó la mayor parte de la ciudad que se conoce actualmente.

Comparada con Tokio, Kamakura es un respiro tras las visitas a la capital: es una ciudad costera, repleta de templos y santuarios, naturaleza y mucha calma, el lugar ideal para descansar del ajetreo de la gran ciudad.

¿Qué ver en Kamakura?

Kōtoku-in

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Este templo es el más importante y famoso de Kamakura, ya que alberga la estatua del Gran Buda.

Es bonito pasear por los jardines del templo y observar la preciosa imagen que se crea con la estatua y la naturaleza que la rodea, si te fijas puedes observar los restos de los 56 pilares que sujetaban el edificio en el que se encontraba la estatua hace cientos de años. También se puede visitar el interior de la estatua, aunque entre octubre y marzo cierra a las 17.00h.

Gran Buda o Daibutsu

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Esta estatua de Buda es la segunda más grande de Japón, después de la estatua que está en Nara. Este Gran Buda mide un poco más de 13 metros de altura y pesa casi 95 toneladas; está hecho de bronce. Se comenzó a construir en el año 1252, y se tardó tan solo 3 años en terminarlo.

El Gran Buda está dentro del templo Kōtoku-in, rodeado de preciosos jardines. Hace siglos la estatua estaba colocada dentro de un santuario de madera que la protegía, pero éste fue destruido por un tsunami en el siglo XV. La estatua sobrevivió al tsunami, y desde entonces ha estado al aire libre, soportando tormentas y terremotos, aunque en la actualidad se han reforzado sus cimientos con absorbentes de vibración.

Los rasgos de Buda representados en esta estatua transmiten serenidad y paz, así que si necesitas relajarte es una visita obligatoria.

Hase-Dera

Este templo está situado al lado de la estatua del Gran Buda de Kamakura (o Daibutsu), por lo que se puede visitar justo antes o después de verla.

Este templo está dedicado a los niños y niñas no natos, por lo que llama la atención ver la gran cantidad de estatuas pequeñas de Jizo, el protector de los niños y las niñas, que lo adornan. Estas estatuas las colocan las familias en memoria de sus hijas e hijos que nunca llegaron a nacer, o que, por desgracia, murieron justo después de nacer. Las estatuas se mantienen únicamente durante un año, por lo que llama aún más la atención ver que el templo está siempre está repleto de ellas.

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El templo está repleto de naturaleza, y es que sus orígenes están directamente relacionados con un árbol. Según la leyenda, el monje Tokudo Shonin se tropezó con el tronco de un alcanfor y esculpió en él dos estatuas de la diosa Kannon, la diosa de la compasión, con once cabezas. Donó una de las estatuas a un templo llamado Hase-dera en Nara, y la otra se arrojó al mar. Quince años más tarde la segunda estatua apareció en una playa cerca de Kamakura. La transportaron a lo alto de la ciudad, donde ahora se encuentra el templo Hase-dera, en su honor.

Desde lo alto del templo, en el lugar donde se encuentra la estatua de Kannon, se puede disfrutar de unas preciosas vistas de la bahía.

Sugimoto-dera

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Imagen: Flickr

Sugimoto-dera es el templo más antiguo de todo Kamakura, de hecho, tiene una escalinata por la que antiguamente se accedía, pero que ahora está cubierta de musgo, por lo que está cerrada al público y se utiliza solo de decoración. Se construyó en el año 734 por encargo de la emperatriz Komyo, en el mismo año en que la estatua de la dios Kannon apareció en la bahía, por lo que es la primera etapa del camino de peregrinaje que se hace entre los 33 templos en honor a Kannon de la región de Kanto.

Además de en los escalones de musgo, se puede apreciar la antigüedad del templo en su techo de paja y en todos los demás detalles e imágenes que lo adornan, entre ellos las cinco (inicialmente tres) réplicas de la estatua de Kannon con once cabezas.

El nombre del templo surge de la leyenda que dice que en el año 1189 un incendio quemó el templo. Durante el incendio, un monje corrió a salvar las tres estatuas de Kannon resguardándose con ellas debajo de un cedro. Por ello, se llamó a las estatuas ‘sugimoto-no-Kannon’, literalmente ‘Kannon de debajo del cedro’, y al templo ‘Sugimoto-dera’, traducido como ‘templo al pie del cedro’.

La entrada a este templo que recuerda a los templos perdidos en medio de la naturaleza y la montaña cuesta unos ¥200 (unos 2€).

Kencho-ji

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Imagen: Flickr

Kencho-ji está clasificado como uno de los Cinco Grandes Templos de Kamakura. Fue construido en 1253 por un maestro zen budista chino, quien se mudó a Japón después de ser invitado por el regente del gobierno de Kamakura.

La puerta principal está adornada en su parte superior por una imagen de un santo budista, y en la sala principal se puede ver una estatua del Bodhisattva Jizo.

También se puede contemplar un increíble árbol plantado hace 750 años, y un jardín zen situado en la sala Buday.

A pesar de ser uno de los templos más importantes de Kamakura, no es uno de los más conocidos entre turistas, por lo que se puede pasear y visitar sin mucha gente y con mucha calma y tranquilidad.

Hoy en día el templo se utiliza como monasterio zen. Además, todos los días de 10.00h a 15.00h se celebran eventos de copia de Sutras, o Shakyo (写経); y todos los viernes y sábados de 17.00h a 18.00h eventos de meditación zen; también, dos veces al año eventos de meditación de vigilia.

Se cree que en este lugar se creó la sopa Kenchin-jiru, hecha de ginseng, tofu, rábano picante y bardana, que se puede comer en los restaurantes de los alrededores, y que es curiosa de probar.

Entrar al templo cuesta ¥500, y abre de 8.30h a 16.30h, por lo que hay que aprovechar la mañana para visitarlo.

Tsurugaoka Hachiman-gu

Es el santuario más importante de Kamakura. Fue construido en 1063 como un edificio secundario dedicado al dios de la guerra, Hachiman, dentro de otro santuario; más adelante fue trasladado al centro de la ciudad y desde entonces ha ido creciendo y se ha convertido en el santuario más conocido e importante de Kamakura, mientras la ciudad crecía también a su alrededor.

La arquitectura del santuario hace referencia al clan Minamoto, que fueron quienes movieron el edificio al centro de la ciudad, y su poder frente al clan Taira. El jardín está adornado con dos estanques con nenúfares que representan cada uno a uno de los clanes. El museo, situado al final del camino que lleva al edificio principal, alberga auténticas maravillas de la ciudad, como esculturas budistas, espadas antiguas y grabados.

En el Tsurugaoka Hachiman-gu se celebra todos los años el Kamakura Matsuri (matsuri significa festival), en el que se hacen danzas rituales, ceremonias, desfiles e incluso yabusame (tiro con arco a caballo).

Este santuario abre todos los días de 5.00h a 21.00h, y la entrada es gratuita.

Bosque de Bambú Hokokuji

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Imagen: Flickr

El Hokoku-ji (o Takedera) es un pequeño templo zen, poco conocido entre turistas, pero lleno de cosas impresionantes, como el increíble bosque de bambú que lo rodea.

El bosque es lo más conocido del templo, y un lugar ideal para meditar. El suelo cubierto de musgo y las estatuas budistas que lo adornan hacen que te relajes aún más. Las ramas de bambú son tan altas y la densidad es tan elevada que la sensación de estar en un espacio cubierto en lugar de al aire libre.

Si te apetece sentarte a descansar puedes buscar la casa de té y tomarte una taza de matcha (té verde) mientras observas el precioso escenario.

A este templo se puede llegar caminando fácilmente desde el templo Tsurugaoka Hachiman-gu. La entrada cuesta solo ¥200.

¿Cómo llegar?

Si tienes la JR Pass puedes utilizarla para llegar hasta la estación de Kamakura, cogiendo la línea JR Yokosuka. Si no tienes la JR Pass, pero dispones de otra tarjeta de transporte que valga para el metro o el tren también puedes utilizarla para llegar hasta esta ciudad. Puedes bajarte en la parada Kita-Kamakura, o esperar a Kamakura, que es la que te deja más céntrica, pero depende del itinerario que tengas pensado para tu visita por la ciudad. Desde la estación de Tokio se tardan 57 minutos en llegar a Kamakura en la línea JR Yokosuka, y desde Shinjuku 58 minutos en la línea Shonan-Shinjuku.

Si no tienes la JR Pass, ya que tienes que pagar el billete para llegar a Kamakura, lo ideal es que lo hagas en el tren Enoden y disfrutes de una experiencia única y diferente. Este tren recorre la costa de Shonan parando en diferentes ciudades, entre ellas Enoshima, de la que hablamos en el itinerario de 5 días en Tokio, y Kamakura. Si te sacas el Enoshima-Kamakura Free Pass puedes coger este tren las veces que quieras y además incluye el billete de ida y vuelta desde Shinjuku.

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Imagen: Flickr

El Enoden recorre unos 10 kilómetros en 35 minutos, por lo que puedes disfrutar de las vistas de la costa, pasando por calles antiguas y estrechas, y por viejos túneles. Este tren ofrece servicio de 5.00h a 00.00h cada 10 minutos aproximadamente, y cuesta unos ¥300 si no tienes el Enoshima-Kamakura Free Pass.

Por si te interesa, deberías saber que los trenes llevan en la parte de delante una numeración que indica su antigüedad: los de la línea 300 son más antiguos y los de la 500 más modernos.

¿Dónde dormir en Kamakura?

Normalmente Kamakura se visita durante tan solo un día desde Tokio, llegando por la mañana y volviendo a la capital por la noche.

Sin embargo, si te vas a quedar más de un día en Kamakura, tienes muchísimas opciones de alojamiento. Puedes mirar en Booking y en Airbnb diferentes hostales, hoteles, apartamentos e incluso casas japonesas antiguas. Uno de los apartamentos más conocidos es Taro’s House Kamakura Komachi, esta habitación con tatami para vivir una auténtica experiencia japonesa, o el Hostel Kamakura, donde puedes ver un estilo más tradicional. Si viajas con tu mochila solamente y no te importa compartir habitación lo ideal es algo como Tokiwa Kamakura Backpackers.

Como siempre, lo ideal es moverse por la ciudad caminando o en bicicleta, recorriendo cada rincón y observándolo todo, entrando a comer en los sitios que más nos llamen la atención, y probando todo lo probable.


3 respuestas a “Kamakura, la ciudad de los templos

    1. Me alegro de que os sea útil!! Seguiremos escribiendo sobre Japón, y si cuando planeéis el viaje necesitáis algo, yo encantada de ayudar 😀

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